Si usted alguna vez ha estado en vacaciones y, sin nada que hacer, ha sintonizado el canal E!, seguramente en alguno de sus programas ha encontrado referencias a “Entrevista con el vampiro” (Interview With The Vampire) (1994). Así fue como yo me enteré de la existencia de una película que se ha convertido en punto de referencia en el mundo del cine y en parte de la cultura popular, al menos la estadounidense.
Hay muchas razones por las que le recomendaría “Entrevista con el vampiro” a cualquiera. En primer lugar, con el auge que está teniendo el género vampiresco en la actualidad con películas como la saga Twilight o series como True Blood, siempre es bien recibido revisar las influencias recientes de estos productos, sobre todo si están tan bien producidas como “Entrevista” (la cinta estuvo nominada a dos Oscares en las categorías técnicas).
Además, la película cuenta con las sobresalientes actuaciones de Brad Pitt y Tom Cruise, quizás los dos actores más representativos de los últimos 15 años, Antonio Banderas con un personaje secundario pero memorable, y el papel que significó, junto al de Jumanji, el salto a la fama de una talentosa Kirsten Dunst.
“Entrevista con el vampiro” entra como cuchillo en mantequilla en el mundo de los vampiros, nos logra convencer rápidamente, bajo una atmósfera sombría constante de tensión, de la existencia de los vampiros Lestat (Cruise) quien disfruta de los placeres de la sangre y la inmortal juventud, y Louis (Pitt), que se resiste a aceptar en lo que se ha convertido. La película muestra la pérdida de la humanidad en estos seres, de la inocencia y la ingenuidad de los nuevos vampiros, y se burla del hedonismo de la oligarquía inglesa.
Pero la más importante de todas las razones por las que “Entrevista con el vampiro” se convirtió en un clásico de la cultura popular y por las que la recomiendo es tal vez la más simple de todas: es una muy, muy buena película.
Puntaje: 8.5/10
Mejor línea: Por la manera en que Tom Cruise la entrega, “You’ve been a very, very naughty girl”
Mejor escena: El Théâtre de Vampires donde los vampiros engañan a las personas y se salen con la suya devorándose a una joven virgen en escena


